{"id":38,"date":"2023-09-15T06:46:39","date_gmt":"2023-09-15T04:46:39","guid":{"rendered":"https:\/\/susanarodriguez.com.ar\/nuevo\/?page_id=38"},"modified":"2023-09-22T07:53:13","modified_gmt":"2023-09-22T05:53:13","slug":"prensa-press","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/susanarodriguez.com.ar\/index.php\/prensa-press\/","title":{"rendered":"PRENSA\/Press"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"38\" class=\"elementor elementor-38\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4591ded e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"4591ded\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6eb5d29 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6eb5d29\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Escrituras<\/strong><\/p><p>La idea de la escritura, est\u00e1 profundamente enraizada en la cultura contempor\u00e1nea. Fuera del lenguaje no hay nada. Es la propia historia humana.<\/p><p>Mas, lo que el arte contempor\u00e1neo pretende es trabajar en los l\u00edmites del lenguaje y al mismo tiempo organizar un nuevo espacio-tiempo cultural, una nueva propuesta.<\/p><p>Es muy interesante el t\u00edtulo de las obras de Susana Rodr\u00edguez: \u201cEscrituras\u201d. Ciertamente, una referencia directa al deseo de todo artista de realizar una escritura. \u00bfElla lo consigue?<\/p><p>El dibujo es un compuesto de innumerables signos, sombras, memorias, partes del cuerpo. Todo destacado, separado, aislado en detalle. Estos signos se alternan en espacios interligados y al mismo tiempo, independientes.<\/p><p>Posteriormente, la artista une varios dibujos y temas de visi\u00f3n conjunta de signos ligados, formando un nuevo dibujo que retorna a la condici\u00f3n de signo (cuando varios conjuntos forman un nuevo dibujo) o sea, Susana Rodr\u00edguez trabaja en peque\u00f1os espacios que se unen en espacios mayores e interminables. Se trata, por lo tanto, de un dibujo narrativo y circular. Tiene algo primitivo ya que se asocia a los rollos de escritura, al sistema narrativo plano y contin\u00fao de civilizaciones ancestrales y al mismo tiempo tiene algo muy actual, puesto que reproduce la t\u00e9cnica narrativa de historieta y hace \u2014a pesar de lo est\u00e1tico\u2014 referencia a una pel\u00edcula con su secuela de im\u00e1genes.<\/p><p>Desde este punto de vista, el car\u00e1cter narrativo y t\u00e9cnico es el soporte de su propia idea de dibujo y es as\u00ed como esta obra ofrece un gran placer al encontrar sorpresas en su lectura.Realmente, los dibujos son como una escritura.<\/p><p>Aparte del papel, Susana Rodr\u00edguez trabaja con objetos de excelentefactura que se aproximan al surrealismo. Son org\u00e1nicos, viscerales, tortuosos. M\u00e1s, los dibujos aportan su visi\u00f3n profunda y original.<\/p><p>En resumen, puede decirse que esta obra tiene un saldo altamente positivoy muestra a una artista con inquietudes y sensibilidad: una creadora en procura del grado cero de escritura.<\/p><p><strong>JACOB KLINTOWITZ<\/strong><\/p><p>Cr\u00edtico de Arte, con 85 libros publicados. &#8211; Publicado en O Estado de San Pablo. Marzo 26 de 1982<\/p><hr \/><p><strong>Extra\u00f1as visiones<\/strong><\/p><p>El transcurso tem\u00e1tico de la obra de Susana Rodr\u00edguez experimenta un giro inesperado en el per\u00edodo que principia en los a\u00f1os noventa. Sagazmente, ve\u00eda en esta etapa algo que prosperar\u00eda con el tiempo: \u201cevoluci\u00f3n constante, estados de transformaci\u00f3n\u201d. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, este presentimiento se concretar\u00eda. Susana da un salto y se sumerge en una pl\u00e9tora subliminal, densa de biol\u00f3gica carga. Porque, \u00bfa qu\u00e9 responden las im\u00e1genes con que nos sorprende en este lapso sino a una aventurera b\u00fasqueda en pos de or\u00edgenes entrevistos en una extra\u00f1a mezcla de vegetaci\u00f3n y embriones, que se enlazan o se enfrentan en una especie de danza primordial?. Dif\u00edcil saberlo, pero en ese despliegue fant\u00e1stico se insin\u00faa un mensaje absorbido por la rotundez de la imagen que nos lleva a pensar que se diluye en su pregnancia. Esta imagen se antepone entonces a cualquier ex\u00e9gesis, porque posee una fuerza inductora que nos envuelve, como el recept\u00e1culo amni\u00f3tico donde se funde, en una vislumbre auroral, el presente denso de futuro.<\/p><p>Es imposible desasirse de una connotaci\u00f3n visceral, trasladada a las entreabiertas cris\u00e1lidas de seres pugnantes, que se intercomunican flotando en un plasma transparente de tenue colorido, que matiza la plancha del grabado y refuerza sutilmente el collage. Ellos se unen a una vegetaci\u00f3n que recuerda las antiguas fabulaciones de las estampas medievales, surgidas de un jard\u00edn enigm\u00e1tico m\u00e1s all\u00e1 de la frontera de nuestro conocimiento.<\/p><p>Una planta resulta especialmente simb\u00f3lica. Su corola engloba gajos abultados que rematan en una peque\u00f1a cruz, sobre hojas lanceoladas y delicados filamentos con que la artista luce su don dibuj\u00edstico. Como cada tanto reaparece, es posible que aluda a una fuente de vida, gr\u00e1vida de la simiente que prosperar\u00e1 qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo y d\u00f3nde.<\/p><p>El universo que despliega Susana al parecer no tiene l\u00edmites, ya que podr\u00eda expandirse volcando sus formaciones en la vor\u00e1gine alocada de una bara\u00fanda centr\u00edfuga. Sin embargo, la cohesi\u00f3n tiende sus mallas indiscernibles, y en un intento abarcativo compromete la vacilante dispersi\u00f3n. Se encuentra en estado latente la tendencia a integrarse, pero \u00bfa qu\u00e9? y \u00bfc\u00f3mo? La respuesta la encontramos en las obras que Susana ha de desarrollar poco despu\u00e9s, fruto de un sostenido trabajo que certifica la claridad de su intuici\u00f3n. Se trata de una toma de conciencia vertebral que recala en el crisol de la infancia, tema siempre presente en su po\u00e9tica. As\u00ed, en las obras de mediados de los \u201890, y sobre todo m\u00e1s adelante, reaparecen las vegetaciones y los engendros acompa\u00f1ando la candidez difusa de las im\u00e1genes infantiles con que intenta fijar nost\u00e1lgicamente el desprendimiento que significa no ser ya, en parte, lo que uno era. Su educaci\u00f3n religiosa la insta a indagar el mundo de la creencia, y en \u00e9l est\u00e1n los recuerdos tejidos por los hilos sutiles del inconsciente. El repositorio del pasado se estampa en las diminutas presencias escolares, pero \u00a1ay! acechan los trasgos amenazadores.<\/p><p>Este per\u00edodo, que responde a la denominaci\u00f3n de <em>Alucinaciones<\/em>, ofrece un campo de reflexi\u00f3n que nos induce a pensar que la fuerza la imagen, como recurso poderoso de comunicaci\u00f3n de lo inexpresable, cobra una fuerza insustituible por otros medios.<\/p><p>Es posible aplicar a los trabajos de Susana las palabras \u00a0que la artista Ana Mendieta se refiere a sus propias visiones: \u201cMis obras son las venas de irrigaci\u00f3n de un fluido universal. Por medio de ellas asciende la savia ancestral, las creencias originales, la acumulaci\u00f3n primordial, los pensamientos inconscientes que animan al mundo, los lazos emocionales con la naturaleza.\u201d<\/p><p><strong>GUILLERMO WHITELOW<\/strong><\/p><p>Vicepresidente de la AACA (Asociaci\u00f3n Argentina de Cr\u00edticos de Arte) y miembro de la AlCA (Asociaci\u00f3n Internacional de Cr\u00edticos de Arte)<\/p><p>Abril 29 de 2004<\/p><hr \/><p><strong>Herbarios de la pasi\u00f3n<\/strong><\/p><p>Desde temprano en los a\u00f1os ochenta, Susana Rodr\u00edguez, desarroll\u00f3 unos enigm\u00e1ticos dibujos que, por el ordenamiento secuencial de las figuras y sus inflexiones, los llam\u00f3, escrituras. Escrituras, por el valor s\u00edgnico que adquir\u00edan las l\u00edneas o conjuntos de ellas, constituyendo fonemas, vocablos, frases. Oraciones visuales que, de la abstracci\u00f3n del grafismo pasaron a construir poemas naturales: las escrituras de hojas.<\/p><p>Las primeras escrituras de hojas parecen ser el fruto de un herbario que ha ido creciendo en la medida que el coleccionista encontraba un nuevo ejemplar. No un ejemplar que le permitiese construir la serie o completar un tipo, sino cualquiera&#8230; Aquel que llamase su atenci\u00f3n y, en consecuencia, mereciera un lugar en ese mundo vegetal de objets trouv\u00e9, de los recuerdos. Estos dibujos en grafito con leves toques de color, muestran una observaci\u00f3n minuciosa, precisa, como la de un bot\u00e1nico. Sin embargo, cierto desorden en la composici\u00f3n (intervalos y alineamientos irregulares entre las hojas) y en la selecci\u00f3n, hablan de una taxonom\u00eda m\u00e1s emotiva que cient\u00edfica. Cada hoja tiene una actitud que ha ido adoptando a lo largo del tiempo que la artista se tom\u00f3 para su observaci\u00f3n, para usarla de modelo. La frescura verde de una hoja reci\u00e9n arrancada o la levedad de otra apenas ca\u00edda, se transformar\u00e1 en torturadas nervaduras que se cierran sobre s\u00ed mismas en una danza de introspecci\u00f3n que termina en oscura inmovilidad: la muerte. En realidad una segunda muerte, la muerte ante los ojos absortos de la artista que es capaz de ver la belleza que encierra la transformaci\u00f3n a\u00fan cuando \u00e9sta implique caducidad.<\/p><p>Sin dudas, el tiempo y sus efectos internos y externos es el tema de estas obras cuyas derivaciones discurren desde el tiempo real al interior para abordar, en los \u00faltimos trabajos de la serie, la sugesti\u00f3n de un tiempo m\u00edstico.<\/p><p>En \u201c<em>Escritura de la hoja que se convirti\u00f3 en coraz\u00f3n\u201d<\/em>, 1985, Rodr\u00edguez pasa de la observaci\u00f3n directa de las primeras series de hojas a la interpretaci\u00f3n. Asocia lo que ve a lo que conoce y, as\u00ed, la imagen se convierte en una s\u00edntesis de \u201cmiro, veo, recuerdo, represento\u201d. Es en este orden de operaciones donde las hojas se convirtieron en cosa mental.<\/p><p><em>Todo era misterioso<\/em>, de 1986 no presenta ya ejemplares aislados sino un colch\u00f3n de hojarasca recortado contra un fondo blanco Sin embargo, no es un paisaje. Se dir\u00eda que se trata de una naturaleza muerta con hojas. En una operaci\u00f3n meton\u00edmica que el t\u00edtulo refuerza, este peque\u00f1o fragmento de hojas es capaz de representar la propia esencia del oto\u00f1o en sus tonos c\u00e1lidos, dorados, virando exhaustos hacia los m\u00e1s profundos tierras. Nuevamente la alusi\u00f3n al paso del tiempo, las estaciones y las estaciones de la vida.<\/p><p>Luego de esta primera etapa que podr\u00edamos denominar existencial en laque Rodr\u00edguez reflexion\u00f3 sobre la fugacidad de la vida y la belleza con las hojas como modelo, algo cambi\u00f3 en su interpretaci\u00f3n de esas mismas formas que, con la morosidad del deleite ven\u00eda plasmando d\u00eda tras d\u00eda desde hac\u00eda ya varios a\u00f1os.<\/p><p>Hacia\u00a0 1988, las hojas estallan, rompen su marco en una composici\u00f3n all over que hora s\u00ed representa un paisaje: un paisaje interior. Se desata una sensualidad en el olor y la l\u00ednea donde las nervaduras exasperadas constituyen intrincados laberintos. De alusi\u00f3n fuertemente org\u00e1nica como en <em>Passion leaves<\/em>, o en et\u00e9reas transparencias filamentosas como en <em>Alice\u2018s garden<\/em>, la imagen cobra una instancia on\u00edrica inusitada. Las lev\u00edsimas hojas se mecen por el movimiento de aguas ocultas. Burbujas cristalinas de azules\u2014lavandas y rosados acent\u00faan lo et\u00e9reo, so\u00f1ado, de la imagen.<\/p><p><em>Erotic Time<\/em> o <em>Voluptous leaves<\/em>, son ejemplo de la asociaci\u00f3n entre los comportamientos de la naturaleza y los humanos. Las hojas parecen cobrar vida y pasiones que las agitan en verdaderas danzas de carnaciones nacaradas y misteriosos contrastes tonales y<\/p><p>lum\u00ednicos. Un sentido barroco de la forma transforma el tono menor, \u00edntimo, los primeros herbarios en odas a la exhuberancia vegetal, met\u00e1fora de los sentidos y las emociones exaltadas. H\u00famedo y aterciopelado es el \u00e1mbito estos encuentros que aluden al principio de la vida. Las hojas se atraen repelen en un juego de seducci\u00f3n que no conoce inicios en el tiempo y se suceder\u00e1 hasta el fin de los d\u00edas.<\/p><p>Lo oscuro, lo nocturno, tiene en la obra de Rodr\u00edguez el sentido tradicional de aludir a lo inconsciente. De la masa vegetal, surgen los impulsos que atesoran cruces, roces, pliegues donde el deseo se realiza en contacto. Un erotismo plagado de poes\u00eda recorre estas im\u00e1genes. No hay represi\u00f3n sino libre fluir para que el espectador se identifique con su propio deseo representado en la vibraci\u00f3n de las texturas, vol\u00famenes y fluidos. No obstante, algunas obras parecen sugerir que la intensidad del goce puede conducir al dolor. Del placer on\u00edrico a la pesadilla letal, la inquietud que producen estas obras es producto de su eficacia para convencernos de la existencia de ese mundo presentido donde no hay ley superior, ni moral ni religiosa, que impida la concreci\u00f3n del deseo.<\/p><p><strong>Mar\u00eda Jos\u00e9 Herrera<\/strong>, historiadora e investigadora del Museo Nacional de Bellas Artes de Bs. As. Buenos Aires, Mayo 2004<\/p><hr \/><p><strong>La piel del tiempo<\/strong><\/p><p>De lo exterior a lo interior, de la naturaleza al \u00e1mbito de la intimidad. Tal es el camino recorrido por Susana Rodr\u00edguez en los \u00faltimos a\u00f1os. El cambio sobreviene cuando ella se descubre y se acepta a s\u00ed misma como sujeto de la obra, cuando se detiene, con asombro, no tanto ante el espect\u00e1culo de la naturaleza sino ante aqu\u00e9l que su propia subconsciencia es capaz de brindarle.<\/p><p>Ayudada por la memoria voluntaria o involuntaria, ir\u00e1 develando im\u00e1genes de la infancia que pugnan por un grado de conciencia (es decir de orden) cada vez mayor. Afloran entonces los momentos de juego infantil, las primeras letras en cuadernos escolares, los pl\u00e1cidos momentos de vacaciones en familia al borde del mar, en la m\u00edtica Mar del Plata.<\/p><p>Pero no todo gira alrededor del rescate del tiempo lejano, perdido en la memoria. Se incluye tambi\u00e9n la cita de momentos m\u00e1s pr\u00f3ximos, como el de la predilecci\u00f3n por la naturaleza como motivo. Por eso, exuberantes y fant\u00e1sticas hojas carnosas de tonos sensuales, animadas por una energ\u00eda casi humana, alternar\u00e1n, entre otras, con im\u00e1genes del sagrado coraz\u00f3n, de santas y de v\u00edrgenes que recuerdan su temprana educaci\u00f3n en un colegio de monjas.<\/p><p>Un nuevo escenario \u2014el espacio blanco del papel o de la tela\u2014 desplazar\u00e1 al escenario compacto del elemento natural. Poco a poco, en esa casa de la memoria ir\u00e1n ingresando los principales personajes de su narraci\u00f3n. Personajes que la lejan\u00eda, necesariamente, reviste de aura.<\/p><p>\u201cAdvertir el aura de una cosa significa dotarla de la capacidad de mirar\u201d (Benjamin). Las figuras frontales del padre o de la madre, y tambi\u00e9n la de Susana\u2014 ni\u00f1a no dejan, por lo tanto, de mirarnos. En un libre juego de miradas (las suyas y las nuestras), esas figuras tratan de plantarse en el espacio, de redibujar sus l\u00edmites, de definirse. Su \u2018actividad\u2019 las hace diferentes de la imagen m\u00e1s est\u00e1tica, fragmentada y evanescente, del entorno (edificios, playa, mar), como si la memoria pudiera poner en foco primero al personaje y luego, con mucha dificultad, a aquello que lo rodeaba.<\/p><p>Cada nueva obra de Susana es un paso adelante en la articulaci\u00f3n progresiva del dato mnem\u00f3nico. Si el objetivo fuera cerrar la secuencia de im\u00e1genes \u2014distribuidas a veces como palabras de una frase\u2014 \u00e9l se cumplir\u00eda s\u00f3lo a medias, cuando en determinadas zonas (por lo general las superiores) se cubren los espacios en blanco. Pero aquello que para la artista cuenta no es tanto el cierre definitivo de la secuencia sino el placer de cada nuevo descubrimiento, la tarea paciente, el cuidado con el que hilvana cada imagen huidiza, como si tejiera para un ser querido o, en todo caso, para un espectador\u2014 testigo. Es igualmente importante el \u2018comentario\u2019 circunstancial de la artista cuando dibuja y resalta atm\u00f3sferas propias de los personajes. De esta manera, reivindica su propio estar\u2014ah\u00ed, la huella de un presente \u2018real\u2019 entrecruzado con un pasado m\u00e1s o menos virtual.<\/p><p>Continuando con su obsesi\u00f3n por entrar en la piel del tiempo, los \u00faltimos trabajos de Susana, cada vez m\u00e1s despojados, m\u00e1s liberados de una abundancia barroca, nos sumergen en un vac\u00edo mayor. \u00bfAcaso este protagonismo del vac\u00edo indica que cuanto m\u00e1s sabemos, cu\u00e1nto m\u00e1s rescate de la memoria haya, tanto m\u00e1s queda por recuperar? El vac\u00edo al que alude su escritura sin palabras es entonces no s\u00f3lo el de la ausencia (de lo que ya no est\u00e1 y, que por eso mismo, duele) sino el de lo que nunca podr\u00e1 ser llenado o completado.<\/p><p>La eficacia del decir abierto de Susana se explica por la perfecta conciliaci\u00f3n contenido-t\u00e9cnica. Fotografia, transfer, collage, dibujo, pintura, grabado, todo indica la necesidad de no cerrarse en una \u00faltima \u2018versi\u00f3n\u2019, de respetar la <em>dur\u00e9e<\/em> bergsoniana, aquello que sigue siendo.<\/p><p>Puede sorprender que en tiempos de aceleraci\u00f3n, de miradas inatentas y de atrofia de la experiencia, los artistas den espacio a la meditaci\u00f3n y al ensimismamiento. Susana Rodr\u00edguez es uno de ellos. Quiere estar \u2018en casa\u2019 cuando la memoria la visite (en su doble casa de Buenos Aires y NuevaYork). Contrariamente a lo que podr\u00eda suponerse, recibir\u00e1 a su \u2018invitada\u2019 con una dosis moderada de melancol\u00eda porque, proyectada hacia el futuro, ella intentar\u00e1 vivir positivamente, como en d\u00eda de fiesta, cada uno de los encuentros con su vida anterior.<\/p><p><strong>ELENA OLIVERAS<\/strong><\/p><p>Catedr\u00e1tica de Est\u00e9tica, Facultad de Filosofia y Letras, UBA (Universidad de Buenos Aires) 2002<\/p><hr \/><p><strong>Los rastros de la carne<\/strong><\/p><p>Papeles en blanco.<\/p><p>Un l\u00e1piz que comienza a recorrer, sin sentido, una superficie insinuante. La punta lastima; gira una y otra vez, sugiere, presiona, se detiene, vuelve a empezar. Las formas van alumbrando un dif\u00edcil equilibrio entre grises y luces. Letras, alfabetos, grafias; filamentos, ra\u00edces, restos de alg\u00fan objeto, de alguna sensaci\u00f3n, hojas h\u00famedas. Siempre el murmullo, la voz que va dejando huellas leves, casi imperceptibles. Por momentos la densidad de un follaje extra\u00f1o lleno de color, de frondosas ausencias, de carnaciones presentidas. Todo se apila, crece, se organiza ca\u00f3tico sobre planos que ceden al impulso de las tintas; fantas\u00edas de estos sue\u00f1os de la vigilia. Los tonos se afirman, las hojas recuperan una forma arcaica, una presencia fantasmal. Rastros y escrituras, tallos y nervaduras, \u00fatiles y objetos que se repiten decididos, extremos, lentos.<br \/>Una tarde de verano. Un taller. Obras en el caballete, en las paredes, apoyadas en el piso y sobre la mesa de trabajo. Algo nace entre el calor y la humedad de una Buenos Aires que esp\u00eda extra\u00f1a pero constante. Susana Rodr\u00edguez propone un fulgor diferente. La violencia encuentra a\u00fan soporte en sus vac\u00edos, en sus textos que son puro significante, en sus vainas que son cuerpos (des)cubiertos en su carne jugosa y latente. El deseo puede deslizarse entre la sintaxis de sus oraciones dibujadas en blancos y negros, entre el muestrario de hojas ancladas en su animalidad e imaginadas en su sexualidad.<br \/>No hay convulsi\u00f3n, no hay gestos expl\u00edcitos; sin contenci\u00f3n las formas se enredan en una narrativa que asoma entre fisuras y puertas entreabiertas. La luz, el tiempo, el aire, la materia, un trazo que convoca lo que se calla, lo que se sospecha: un ojo que advierte, un inundo que se arriesga sobre el papel. Palabras puestas en formas inventadas; la cotidianeidad nombrada en im\u00e1genes que la soledad deja escapar.<br \/>Densidad, humor y tensi\u00f3n en lo org\u00e1nico. Universos simb\u00f3licos, un diccionario y un herbario, un cat\u00e1logo de instrumentos, tina manera que se entretiene en lo oblicuo, en la referencia indirecta, en el borde de lo reconocible, de lo esperado.<\/p><p>Desde 1977, las series de dibujos y de grabados se entrelazan y se asimilan en tiras interminables: la materialidad de la escritura, la sensualidad de telas y papeles arrugados, registros horizontales que acusan el aislamiento de sus partes, herramientas expuestas en su literalidad hogare\u00f1a, ra\u00edces y hojas que sugieren el latido de lo que crece. Los blancos, siempre los blancos, esos vac\u00edos que fijan nuestra visi\u00f3n y retienen nuestra melancol\u00eda. No hay sosiego; una l\u00ednea, una transparencia, un movimiento, varios gestos para una vieja er\u00f3tica que renace: el simple encuentro de una sensibilidad que contorsiona el mundo hasta atraparlo entre las hebras de un papel.<\/p><p>Hay para\u00edsos perdidos y aromas que resuenan, hay otra vitalidad. Sobre el miedo se construye un mundo m\u00e1s tierno y amable y provocativo. No es necesario desafiar, no se trata de levantar la voz. Susana Rodr\u00edguez acciona inconsciente, sigue el instinto, no se traiciona, trabaja una y otra vez, interviene en nuestra tranquilidad, violenta nuestra intimidad. \u201cQu\u00e9 significa el erotismo de los cuerpos sino una violaci\u00f3n del ser de los participantes? \u00bfQu\u00e9 significa sino una violaci\u00f3n que limita con la muerte, con el crimen? Todo el erotismo tiene como fin alcanzar al ser en lo m\u00e1s \u00edntimo, en el punto donde se desfallece.\u201d1<\/p><p>Sus cuerpos \u2014letras y hojas\u2014 est\u00e1n expuestos, est\u00e1n caracterizados por la pesadez, por la destrucci\u00f3n de lo real, por la continuidad asegurada en la fusi\u00f3n de frisos que se quiebran constantemente; se confunden, se esconden, anuncian una plenitud, un acto de amor entre curvas y contracurvas que se acomodan, se acurrucan, se tocan. Estremecen, se prolongan, prometen un gui\u00f1o en el desorden donde el ser se construye y se acepta en su disgregarse en el otro, en el encuentro, en la pasi\u00f3n y en la voluptuosidad. El silencio, el momento de la muerte y el alumbramiento, la fantas\u00eda que profana la inocencia. Su estrategia es la acci\u00f3n del crecimiento, de la sexualidad.<\/p><p>La serie de los \u00fatiles se\u00f1ala un par\u00e9ntesis:<\/p><p>instrumentos presentados en un orden de cat\u00e1logo; la intimidad est\u00e1 en la carga de aquellas herramientas que el artista utiliza en su hacer diario. Las graf\u00edas primero y las hojas despu\u00e9s, cuestionan, interfieren, su desorden vital es la reproducci\u00f3n de un organismo lanzado en su propia movilidad, en el exceso de su energ\u00eda. Toda organizaci\u00f3n es aleatoria, es la incorporaci\u00f3n de lo prohibido, de lo instituido, de lo pautado. La trasgresi\u00f3n vuelve una y otra vez en los papeles de Susana Rodr\u00edguez, no como explosi\u00f3n s\u00fabita ni como decisi\u00f3n art\u00edstica, sino como impulso vital, como erotismo primordial, como experiencia interior.<\/p><p>Desde los setenta pintar puede ser un anacronismo; dibujar y proponer graf\u00edas, una acci\u00f3n poco novedosa; estampar follajes sin direcci\u00f3n, indiferentes, excesivos, un riesgo decorativo; trabajar en el caballete y construir una po\u00e9tica figurativa, una decisi\u00f3n tard\u00eda. Una mirada superficial traiciona, elude, no acepta el riesgo. Hay im\u00e1genes dudosas, hay una obscenidad encerrada, una intimidad exhibida, un pudor que necesita complicidad. No hay espectadores sino la mirada que juega, el deseo que excede, la libertad que arriesga; la desnudez, la posici\u00f3n sugerente, la suspensi\u00f3n perversa, la penetraci\u00f3n que excita, la carne que se expone, la confusi\u00f3n que perturba. Pintura para mirones; grabados para espiar; huellas furtivas; podemos tomarlas o dejarlas; quedarnos, observar, analizar, es s\u00f3lo escapar y olvidar los temores, alejar la zozobra, conservar las buenas costumbres y borrar los rastros. Las obras de Susana Rodr\u00edguez son instantes, heridas, fuego y aire que abrigan y alimentan alfabetos y bosques elocuentes en su inquietud.<\/p><p>Pliegues, tejidos, cavidades, cadenas de ramas, escrituras que cuelgan, \u00f3rganos y vellosidades, cuerpos que desaparecen; trepa, asfixia, rodea, ata, enumeraciones ca\u00f3ticas para romper el aislamiento de tantas oraciones que ya se olvidan, para llenar el vac\u00edo de tantos papeles que sangran lentos y que alucinan una memoria dom\u00e9stica; densidad \u00edntima, soliloquio que espera.<\/p><p>\u201cAnterior al tiempo o fuera del tiempo (ambas locuciones son vanas) o en un lugar que no es del espacio, hay un animal invisible, y acaso di\u00e1fano, que lo hombres buscamos y que nos busca.<\/p><p>Sabemos que no puede medirse. Sabemos que no puede contarse, porque las formas que lo suman son infinitas.<\/p><p>Hay quienes lo han buscado en un p\u00e1jaro, que est\u00e1 hecho de p\u00e1jaros; hay quienes lo han buscado en una palabra o en las letras de esa palabra; hay quienes lo han buscado y lo buscan, en un libro anterior al \u00e1rabe en que fue escrito, y a\u00fan a todas las cosas; hay quien lo busca en la sentencia Soy El Que Soy.\u201d2<\/p><p>Susana Rodr\u00edguez se mira. Sus papeles, sus caligrafias, sus ramas nos exhuni an en nuestra larga b\u00fasc1ueda.<\/p><p><strong>MARCELO E. PACHECO<\/strong><\/p><p>Curador e investigador<\/p><p>Buenos Aires, oto\u00f1o de 1995<\/p><hr \/><p><strong>Pol\u00edpticos<\/strong><\/p><p>Susana Rodr\u00edguez acent\u00faa el giro hacia la indagaci\u00f3n visual de lo biogr\u00e1fico. Se trata de una b\u00fasqueda proustiana del tiempo perdido, que se desencadena a partir de escenas primarias provenientes de fotograf\u00edas y papeles antiguos que la artista toma como n\u00facleos a ser desarrollados en t\u00e9cnicas mixtas&#8230;.<\/p><p>Una de esas escenas primarias surge de una fotograf\u00eda tomada en Mar Del Plata en la que una Susana ni\u00f1a, en segundo plano, est\u00e1 sentada en el alfeizar de la ventana, sonriendo entre t\u00edmida e intimidada. En primer plano en el centro de la escena aparece un hombre de pie, con las manos en los bolsillos del pantal\u00f3n, posando con cierta arrogancia: alguien que hoy, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, resulta un perfecto desconocido para la artista adulta. Detr\u00e1s del hombre, la puerta de entrada de la casa luce como un rect\u00e1ngulo oscuro, como una v\u00eda de acceso a la memoria. El desconocido, como un obst\u00e1culo inquietante, ataja a quien quiera aventurarse a penetrar en el recuerdo. La imagen del arrogante extra\u00f1o se repite varias veces a lo largo de la exposici\u00f3n, en distintas obras, trabajada de diferentes modos; incrustada en secuencias m\u00e1s amplias y contextos diversos.<\/p><p>La serie de pol\u00edpticos podr\u00edan pensarse como un intento de reproducci\u00f3n pict\u00f3rica, dibuj\u00edstica y gr\u00e1fica de los procesos de la memoria y del olvido.<\/p><p>La obra central \u201cfacetas de vida\u201d est\u00e1 formada por m\u00e1s de un centenar de peque\u00f1os cuadritos de igual formato, que se distribuyen en dos grandes n\u00facleos irregulares a unos diez metros de distancia, unidos por una hilera de otros que ofician de pasaje entre ambos n\u00facleos.<\/p><p>Susana Rodr\u00edguez coloca su propia historia como motor narrativo de la imagen,. En ese trabajo la artista traza un recorrido a trav\u00e9s del cual revisa su vida y su obra, del mismo modo arbitrario y obsesivo de la memoria: con escenas, colores e im\u00e1genes recurrentes, retoques, presencias a veces entra\u00f1ables, a veces inquietantes, ausencias seguras, zonas por momentos llenas, otras vac\u00edas, papeles escolares y as\u00ed siguiendo&#8230;<\/p><p>La pintora y dibujante intenta con la imagen seguir los caprichos, acentos, borramientos, adornos, modificaciones de los recuerdos.<\/p><p>En el impactante pol\u00edptico, aparece el mecanismo de la construcci\u00f3n de la imagen que persigue S. R.: el entrecruzamiento productivo entre vida y obra, memoria y olvido, sue\u00f1o y vigilia y dem\u00e1s dicotom\u00edas.<\/p><p>Del mundo de im\u00e1genes que surge cuando se trabaja met\u00f3dicamente con los recuerdos y las fotograf\u00edas antiguas, la pintora elige y descarta aquellos que resultan m\u00e1s punzantes y funcionales para su po\u00e9tica. El itinerario resulta sorprendente desde lo visual y tambi\u00e9n dram\u00e1tico en el sentido de reafirmaci\u00f3n de lo irremediable del paso el tiempo:<\/p><p>\u201c. . . En la extra\u00f1a realidad del sue\u00f1o (escribe al pie de la impactante obra sobre papel donde sobresale el trabajo con el color) apareci\u00f3 aquello que despert\u00f3 en m\u00ed, el deseo del deseo en el vac\u00edo..:\u2019.<\/p><p>En cada obra el recuerdo y la distancia que impone el tiempo no necesariamente pulen asperezas y sensaciones del pasado, sino que, de alg\u00fan modo, se destilan para pasar a formar parte de una gran estructura m\u00e1s compleja e inclusiva.<\/p><p>Como si un relato mayor -cada uno de los pol\u00edpticos- permitiera m\u00faltiples entradas e incrustaciones y sirviera de red de contenci\u00f3n tanto de estilo y tono.<\/p><p>La artista juega con el caos de sus fuentes y el orden contrastante de la imagen. Entre uno y otro se produce un proceso de selecci\u00f3n y elaboraci\u00f3n que la llevan a un orden formal y compositivo muy riguroso.<\/p><p><strong>FABIAN LEBENGLIK<\/strong><br \/>Editor y cr\u00edtico de arte. Director del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de<\/p><p>Buenos Aires desde 2002. Editor de la secci\u00f3n de Artes Visuales del diario P\u00e1gina\/12 desde 1989. Fundador y editor de Adriana Hidalgo editora.<\/p><p>Marzo 2003<\/p><hr \/><p><strong>Retratos del alma<\/strong><\/p><p>En su serie Retratos del alma, Susana Rodr\u00edguez se convierte en una story-teller, en una versi\u00f3n moderna de aquellas contadoras de historias que, en las culturas primitivas, cumpl\u00edan con una funci\u00f3n m\u00e1gica por su habilidad de comunicar y dar continuidad a la tradici\u00f3n cultural.<\/p><p>En el contexto de su obra, la idea de story-teller se expresa a trav\u00e9s de un lenguaje pict\u00f3rico marcado por la temperatura emocional y ubicado en un universo compuesto de citaciones, que definen el arte abstracto contempor\u00e1neo. Desde su historia y su identidad, Susana Rodr\u00edguez cruza la frontera de lo personal llegando a un punto donde lo individual se funde con lo p\u00fablico. Su historia se convierte as\u00ed en nuestra historia.<\/p><p>En la historia de las tradiciones pict\u00f3ricas, recortar, pegar, aglutinar im\u00e1genes y materiales de diferentes categor\u00edas entr\u00f3 en el campo de la producci\u00f3n de im\u00e1genes cuando Picasso agreg\u00f3 un trozo de tela en su pintura <em>Naturaleza muerta con silla esterillada<\/em>, en 1912.<\/p><p>Para Susana Rodr\u00edguez, el uso de la t\u00e9cnica del collage desemboca en representaciones imbuidas de sensibilidad. Tanto en sus pinturas como en sus obras sobre papel, la artista fue capaz de encontrar la manera de narrar a trav\u00e9s de composiciones h\u00edbridas en las que se combina lo real con lo imaginario, en un estilo no literal. Retratos del alma hace presente la sensaci\u00f3n de n\u00e1usea que la nostalgia inspira, provocando una colisi\u00f3n entre la orientaci\u00f3n est\u00e9tica y las cualidades viscerales de la obra.<\/p><p><strong>BERTA SICI-IEL<\/strong><\/p><p>Jefa del Departamento de Video del Museo Reina Sofia<\/p><p>New York, Octubre 1999<\/p><hr \/><p><strong>Transmutando deseos<\/strong><\/p><p>Conversaci\u00f3n entre Susana Rodr\u00edguez y Juan Carlos Romero (2004)<\/p><p>Nos conocemos desde hace cerca de treinta a\u00f1os y durante este per\u00edodo mantuvimos una amistad que nos fue llevando al lugar desde el cual establecimos un c\u00f3digo com\u00fan. En cada encuentro la charla estaba dirigida a los temas m\u00e1s diversos que formaban parte del especial inter\u00e9s de ambos. Nuestro tema inevitable en cada caso eran las exposiciones y la producci\u00f3n art\u00edstica, luego ser\u00edan las \u00faltimas pel\u00edculas, los viajes a Nueva York, los problemas familiares, \u00a0la p\u00e9rdida de los padres, el crecimiento de los hijos. Algunas veces los encuentros eran muy asiduos y otras donde los per\u00edodos, en que no charl\u00e1bamos, eran m\u00e1s prolongados. Luego estaban los frugales almuerzos o los caf\u00e9s en tradicionales lugares que ambos conoc\u00edamos bien en esta controvertida cuidad de Buenos A \u00a1res.<\/p><p>En esta oportunidad le vamos a dar un nuevo \u2018formato\u201d a nuestra charla que ser\u00e1 por correo electr\u00f3nico ya que Buenos Aires y Nueva York son nuestros destinos actuales. Los tiempos de cada pregunta estar\u00e1n mediados por ese espacio de silencio y meditaci\u00f3n necesarios para que las palabras vayan adquiriendo el peso de su significado esencial. Comienzo\u2026<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Podr\u00eda empezar pregunt\u00e1ndote \u00bfen qu\u00e9 lugar naciste, si pasaste tu infancia en el mismo lugar de nacimiento y cu\u00e1les ser\u00edan los primeros recuerdos de esa etapa inicial?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Nac\u00ed en Buenos Aires, en la calle Directorio del barrio de Flores. Pas\u00e9 mi ni\u00f1ez y adolescencia all\u00ed, estudiando a unas cuadras, en un colegio religioso: Nuestra Se\u00f1ora de la Misericordia. Era muy traviesa, indomable, y siempre quer\u00eda jugar. Mi vida se divid\u00eda entre per\u00edodos de mucha diversi\u00f3n con mis iguales y sensaciones de gran soledad. Era muy sensible con todo. Mi amiga Alicia, fue alguien muy importante en esa etapa, con tres hermanas y una casa enorme; juntas nos re\u00edamos todo el tiempo. Sobretodo con un permanente sentido del humor y siempre tratando de hacer travesuras, era la parte m\u00e1s linda de esa vida. Mi hermano no hab\u00eda nacido a\u00fan y no me gustaba estar entre gente grande. Me aburr\u00eda. Ten\u00eda primos, amigas y amigos del barrio, pero no era lo mismo. Igual jugaba con ellos. Mi mam\u00e1 decidi\u00f3 que estudiara piano, ingl\u00e9s y danzas. Lo hice, pero no me gustaba. Yo quer\u00eda divertirme y planear cosas.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Dices que ten\u00edas sensaciones de gran soledad y por otra parte aseguras que algunos momentos eran la parte m\u00e1s linda de tu vida. \u00bfEl sentimiento de soledad se volvi\u00f3 a repetir en otras etapas de tu vida? \u00bfAdem\u00e1s, esa parte linda de<\/p><p>tu vida se refiere a toda la vida o solamente a ese per\u00edodo?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: La parte linda es en comparaci\u00f3n con los otros momentos<\/p><p>solitarios o familiares. La ni\u00f1ez no fue lo mejor de mi vida, es casi lo contrario.<\/p><p>Cuando trabajo sobre ella es para buscar las ra\u00edces, las motivaciones y sensaciones<\/p><p>de ese per\u00edodo, donde se fija nuestra vida.<\/p><p>En mi hogar mi madre era una mujer muy culta, feminista e interesada en la pol\u00edtica, y con ideas de izquierda. Siempre sent\u00ed que hab\u00eda contramensajes en todo lo que me rodeaba. Quiz\u00e1s el gran inter\u00e9s por jugar es uno de los puntos que me acerca al arte: el sentido l\u00fadico. Yo sent\u00eda que era diferente de mi entorno y mi opini\u00f3n sobre las cosas muchas veces me hac\u00eda sufrir. Con el tiempo y el an\u00e1lisis me di cuenta que era mi forma de enfocar la vida y \u00e9sa era \u201cyo\u201d. Al ser chica, me parec\u00eda que iba contra la corriente. A los 6 a\u00f1os mi mam\u00e1 me quer\u00eda inscribir en el colegio con una religiosa. A m\u00ed me asustaban los h\u00e1bitos tan oscuros. Yo quer\u00eda a la maestra de la otra divisi\u00f3n, que era donde estaban mis amiguitas.<\/p><p>Mam\u00e1 no escuch\u00f3 mis pedidos. A la semana arranqu\u00e9 las hojas usadas, cambi\u00e9 las estampillas y me present\u00e9 en el otro grado como alumna nueva. Al tiempo, me descubrieron. Me admira todav\u00eda hoy, que a esa corta edad, tuviera la fuerza para tratar de cumplir con mis deseos, a pesar del riesgo y de lo que quer\u00edan los dem\u00e1s. De todas maneras en mi vida, los desafios en vez de desalentarme, me estimulan.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: En tu infancia se iban conformando en ti dos caracter\u00edsticas que te ir\u00edan a acompa\u00f1ar en el resto de tu vida: la creatividad en el juego y la rebeld\u00eda. Me contaste detalles que \u00a1tan marcado tu infancia y en tu relato no aparece todav\u00eda la necesidad de expresarte mediante las artes visuales. \u00bfRecuerdas cu\u00e1ndo comenzaste a trabajar con las im\u00e1genes visuales?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: S\u00ed, fue en mi adolescencia. Lo recuerdo n\u00edtidamente. Pintaba para expresarme, me quedaba de noche trabajando y necesitaba expresarme todo lo posible.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: -Si tu recuerdo es tan n\u00edtido, \u00bfpodr\u00edas ampliar en relaci\u00f3n al car\u00e1cter de tus im\u00e1genes y decirme qu\u00e9 pasaba con la necesidad de pintar casi en forma compulsiva? \u00bfHab\u00eda una raz\u00f3n de car\u00e1cter psicol\u00f3gico?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Siempre hay cuestiones de car\u00e1cter psicol\u00f3gico, pero creo m\u00e1s en la vocaci\u00f3n. Picasso dec\u00eda que \u00e9l iba a caminar por los jardines de Fointanebleu, y al volver \u00a0necesitaba sacar o exorcizar todo ese verde recibido. Qu\u00e9 sentimos y c\u00f3mo sentimos es personal y por supuesto que hay componentes psicol\u00f3gicos en todo. Pero la vocaci\u00f3n es lo que hace conducir ese sentimiento o sensibilidad hacia una obra.<\/p><p>Me analic\u00e9 durante mucho tiempo y todo fue material de an\u00e1lisis, hasta mis sue\u00f1os, pero mi obra, no. La dej\u00e9 libre, que flotara en todo el inconsciente y conciente que quisiera. No necesitaba analizarla, necesitaba crearla. Y conviv\u00ed muy bien en estos t\u00e9rminos con mi vida y con mi obra. Uno no pinta para sacar la neurosis, para eso va al analista. Uno pinta por vocaci\u00f3n y fe en lo que hace.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Bien, esta respuesta nos ha llevado \u201cal tema de la vocaci\u00f3n y all\u00ed est\u00e1 la pregunta que nos puede abrir una puerta a esta relaci\u00f3n entre los estados de conciencia e inconsciencia. \u00bfQuisiera saber c\u00f3mo fuiste llevando estas relaciones y si conciencia, vida, obra e inconsciente estuvieron siempre presentes en tu producci\u00f3n?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Estuvieron presentes todas, y trat\u00e9 que mi inconsciente tuviera la menor cantidad de trabas posibles para poder crear. Quiz\u00e1s al terminar una obra pensaba que ven\u00eda muy de adentro o me daba cuenta de otros contenidos. Pero ya estaba terminada.<\/p><p>Cuando trabajaba estaba el hecho pl\u00e1stico, mi vida y mis sensaciones. Lo que me ven\u00eda a la mente. Creo que la libertad interior es muy importante para un artista. Y no es poco. Presupone muchas libertades de vida y de conceptos. De plantearse cada d\u00eda como \u00faltimo o la idea de la muerte.<\/p><p>La obra tiene que estar libre de modas, libre de agradar, libre de concesiones. Y quiz\u00e1s la vida de uno tambi\u00e9n, porque no se puede lograr adentro, lo que no se lleva afuera.<\/p><p>Me extra\u00f1a mucho cuando escucho comentarios de gente que dejar\u00edan su trabajo o su pareja o muchas otras cosas, cediendo en lo que desean vivir. Yo me pregunto si se dan cuenta que est\u00e1n sacrificando sus d\u00edas, sus minutos&#8230; Pero uno tiene que aprender sobre uno mismo. Y en eso consiste la dignidad del ser humano. Volver a ganarse la vida y el tiempo \u2014gran tema\u2014 que son lo m\u00e1s valioso que las personas tienen. Y muchos no lo concientizan hasta que se enferman o tienen otros duelos. Hay que tratar de vivir lo que uno quiere y como uno quiere. Y ser libre para saberlo y para afrontarlo. Pero es dif\u00edcil. En alg\u00fan momento, uno pierde cosas muy importantes y quiz\u00e1s deja de vivir para sobrevivir.<\/p><p>Como dec\u00eda Gonz\u00e1les Iniarritu (el director de \u201cAmores Perros\u201d): \u201cPues cuando ardi\u00f3 la p\u00e9rdida\/reverdecieron sus maizales\u201d Tambi\u00e9n hay que aceptar el ciclo de vida.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Creo que en esta respuesta hay muchas direcciones que m\u00e1s adelante vamos a retomar. Lo que ahora quisiera saber es \u00bfcu\u00e1l fue tu camino para comenzar en la Escuela de Bellas Artes y qu\u00e9 experiencia sacaste de all\u00ed que te haya servido para tu obra art\u00edstica?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Una vez decidida mi carrera egres\u00e9 como maestra en la escuela Manuel Belgrano y del profesorado en la Prilidiano Pueyrred\u00f3n. Aparte hice talleres con A\u00edda Carballo (quien ten\u00eda un mundo muy apasionante), con Jorge Demirjian (fue importante para m\u00ed, por su disciplina en el dibujo y la serigraf\u00eda), con Luis Felipe No\u00e9 (fue poco el tiempo con \u00e9l, pero quedamos grandes amigos). Quiz\u00e1s mi inter\u00e9s en ese momento pasaba por lo gr\u00e1fico y sus t\u00e9cnicas m\u00e1s que por lo pict\u00f3rico.<\/p><p>En la escuela y en el profesorado, aprend\u00ed la disciplina que dan las horas de trabajo y tuve profesores talentosos como Reina Kochasian o Emilio Renart con su car\u00e1cter original y creativo. De Juan Carlos Romero aprend\u00ed la libertad que se puede aplicar a todo: materiales, temas y realizaci\u00f3n.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Bueno llegamos al momento en que nos conocimos y todav\u00eda recuerdo muy bien tu \u00faltimo examen de grabado, en el que hab\u00edas hecho unas im\u00e1genes s\u00f3lo en aguafuerte, con total libertad en cuanto al uso de los materiales, tan sagrado para los grabadores, y que hab\u00edas logrado una imagen de un cierto car\u00e1cter tr\u00e1gico y creo fue casi siempre el motivo de tu obra.<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Si, me acuerdo bien.. .era un examen de grabado que duraba tres d\u00edas, yo llegu\u00e9 el \u00faltimo, unas horas antes de que finalizara y trabaj\u00e9 toda la chapa con una hoja de afeitar en sus diferentes filos. Era \u201cAlicia cayendo en el pozo\u201d, estaba pensando en Lewis Caroll, a quien siempre lo tengo presente\u2026<\/p><p>Si bien ten\u00eda libertad, fuiste t\u00fa como profesor quien me motivaste mucho a expresarla, como siempre hiciste en tus clases y cursos. Y ah\u00ed me recib\u00ed.. .y segu\u00ed por la vida y por la pintura&#8230; En ese momento estaba embarazada, esperando a Juan Mart\u00edn.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: \u201cAlicia cayendo en el pozo\u201d y el futuro nacimiento de un hijo, parecen que se unieron dos mensajes fuertes y en relaci\u00f3n con esto recuerdo que en una charla de caf\u00e9 despu\u00e9s de que hubieses egresado, te dije que en general las artistas que se convierten en madres se frustran por las obligaciones maternales, lo que provoc\u00f3 tu enojo ya que me aseguraste que a vos no te iba a ocurrir esto. Ahora reconozco que ten\u00edas raz\u00f3n y que Alicia iba a estar presente siempre en tu obra.<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: A veces uno se enoja por el temor a que las cosas realmente pasen.. .Y creo que es dif\u00edcil el compromiso con la maternidad y con la profesi\u00f3n. Pero pude. Y es parte de lo que digo cuando me refiero a defender las cosas que uno quiere y puede.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Quisiera volver a tu idea de que hay que aprender sobre uno mismo y creo que los artistas est\u00e1n siempre aprendiendo, en particular de su observaci\u00f3n de la vida, a\u00fan los m\u00e1s abstractos y los mas fan\u00e1ticos conceptuales. Y all\u00ed est\u00e1 el tema del tiempo y de las p\u00e9rdidas, adem\u00e1s de la conciencia de esas p\u00e9rdidas. Te conozco bien para saber que cuando hablas de libertad es que siempre la has ejercido, a\u00fan a costa de algunas p\u00e9rdidas, que finalmente son afirmaciones de esa misma libertad. Y esto se comprueba en tus trabajos a\u00fan en los m\u00e1s antiguos que adem\u00e1s quisiera que me recordaras como frieron naciendo. Tu primera muestra fue en la Galer\u00eda \u201cH\u201d. Creo que estoy bien orientado.<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Estoy de acuerdo contigo, yo siempre les digo a mis alumnos que trabajen lo m\u00e1s \u00fanico y especial que tienen: buscar dentro de ellos mismos y lo expresen corno quieran o puedan.<\/p><p>Por eso Jer\u00f3nimo Bosch, en momentos de b\u00fasqueda de lo real y humano, aparece con esos monstruos y mundos terribles. Gracias a su interior y a su libertad.<\/p><p>Mi primera muestra fue en Galer\u00eda \u201cH\u201d.Y eran grabados en aguafuertes. Con escenas muy on\u00edricas-expresionistas. Marcianos, operaciones, mujeres convirti\u00e9ndose en p\u00e1jaros. Algunos t\u00edtulos que recuerdo: \u201cNos atrap\u00e1bamos sin darnos cuenta\u201d, \u201cAh! esa insaciable hambre de amor!\u201d, \u201cEn la sala de operaciones\u201d, \u201cEsa mosca que siempre nos molesta\u201d, \u201cMundo marciano\u201d, \u201cCaminata lunar hacia la deliciosa manzana\u201d&#8230;<\/p><p>Luego trabaj\u00e9 con otras t\u00e9cnicas de grabado: serigraf\u00eda, litograf\u00eda y adem\u00e1s comenc\u00e9 a dibujar. Despu\u00e9s de una muestra individual en la Galer\u00eda Carmen Waugh, realic\u00e9 otra muy interesante en la galer\u00eda Birger donde una idea atravesaba distintas t\u00e9cnicas y sus sucesivas mutaciones que iban cambiando el planteo original. Adem\u00e1s del erotismo y el tiempo, las mutaciones siempre me preocuparon como tema.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: \u201c. . . la intensidad del goce puede conducir al dolor. Del placer on\u00edrico a la pesadilla letal, la inquietud que producen estas obras es producto de su eficacia para convencernos de la existencia de ese mundo presentido donde no hay ley superior, ni moral ni religiosa, que impida la concreci\u00f3n del deseo&#8230;\u201d estoy leyendo un p\u00e1rrafo del texto de Herrera que tan bien define tu trabajo y que creo atraviesa toda tu obra y es la relaci\u00f3n entre el goce y el dolor, entre la tortura de amar y la felicidad que no llega, de lo que tantas veces hemos conversado donde en forma inevitable se hac\u00eda presente Bataille.<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Bataille con el goce y la muerte, Nabokov con sus crueles desencuentros. Y los \u00e1ngeles de Win Wenders, protegiendo a los humanos hasta el l\u00edmite. Todas las facetas de la vida donde los artistas exorcizamos nuestras p\u00e9rdidas, nuestros deseos y tanto m\u00e1s&#8230;<\/p><p>Mis demonios est\u00e1n en mi obra. Comparto y analizo los de los otros. Quiz\u00e1 por eso amo tanto al cine. Y disfruto mucho el trabajar en mi obra. Encuentro mi centro. El momento en soledad donde uno siente que logra la nota buscada, dec\u00eda un compositor, es \u00fanico.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: En esta conversaci\u00f3n fuiste desgranando una cantidad de nombres de artistas que de una forma u otra influyeron en tu vida y que no fueron necesariamente artistas visuales y quisiera saber si adem\u00e1s hay artistas visuales contempor\u00e1neos de los cuales hayas recibido influencias.<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: No lo siento. Cuando llegu\u00e9 a Nueva York me compraban las series de las hojas o los art dealers dec\u00edan que mi obra ten\u00eda influencias de Georgia O\u2019Keefe, en ese momento yo no la conoc\u00eda. Luego, por supuesto, viaj\u00e9 hasta donde viv\u00eda en Nueva M\u00e9xico, pero yo ya hac\u00eda otra cosa. Cuando estudiaba me importaba mucho Alberto Greco y ahora me siento muy atra\u00edda por toda la obra de Louise Bourgeois, por su erotismo, su misterio, su femenino, su pensar, y por Baldessari quien maneja incre\u00edblemente el espacio gr\u00e1fico. Pero trabajo mis influencias en lo que vivo, en lo que pienso y en lo que me rodea.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Ahora estamos de nuevo en lo que hab\u00edas insinuado antes y lo reflejas muy bien cuando te refieres a Louise Bourgeois y all\u00ed hablas de erotismo, de misterio y de algo relacionado al car\u00e1cter de lo femenino y creo que abordas por un lado distinto a esta artista, tu obra de ese momento. Cada vez que puedo contemplar tus<\/p><p>trabajos tengo una sensaci\u00f3n de desgarramiento, una tortura que produce el dolor necesario para poder decirlo en im\u00e1genes y me parece que es muy recurrente a\u00fan en los trabajos menos er\u00f3ticos. \u00bfCu\u00e1nto de esta sensaci\u00f3n que yo tengo hay en la filosof\u00eda impl\u00edcita de tu obra?<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Creo que sabes mucho de mi obra. Es verdad. Est\u00e1n el dolor, el goce, la tortura, el placer&#8230; Por eso creo que mi \u00faltima obra \u201clos pol\u00edpticos\u201d son importantes porque pude colocar todas las facetas de mi vida o de la vida misma, a vital, lo religioso, el humor, lo er\u00f3tico, lo misterioso, los recuerdos, el presente, os duelos y la muerte.<\/p><p>Como dec\u00eda Oliverio Girondo: soy un cocktail de personalidades, pero creo que la vida es eso: momentos tan distintos superponi\u00e9ndose unos a otros. Y so que siento es lo que trasmito en mi arte. Ese filo extra\u00f1o donde termina el goce y se cae en el dolor; esa mezcla de sensaciones donde lo oculto est\u00e1 siempre visible. La vida y la presencia amenazante de la muerte, la alegr\u00eda de la concreci\u00f3n y esa sensaci\u00f3n de continua p\u00e9rdida&#8230; Profundizar la existencia es complicado, quiz\u00e1s mi sensibilidad siempre estuvo llena de todas estas facetas, por lo cual lo que dices es muy cierto.<\/p><p><strong>ROMERO<\/strong>: Ahora que en forma expl\u00edcita est\u00e1s hablando de tu obra sin ocultamientos y viendo ese fuerte car\u00e1cter tr\u00e1gico de tu trabajo me parece que estas hablando de otra cosa de la que no hicimos menci\u00f3n hasta ahora. \u00bfEsto te produce felicidad, o es un concepto demasiado banal para poder contestarlo? \u00bfHacer arte te alej\u00f3 de tu familia (tus padres y tu hermano) y en particular de tu hijo? \u00bfEsto que est\u00e1s haciendo sirvi\u00f3 para que pudieras tener el privilegio de ser una madre libre de las ataduras tradicionales? \u00bfAdem\u00e1s sabes qu\u00e9 piensa tu hijo de lo que est\u00e1s haciendo? Creo en particular que esta serie de preguntas est\u00e1n claramente asociadas.<\/p><p><strong>SUSANA<\/strong>: Acerca de mi hermano, desde siempre tenemos una relaci\u00f3n muy especial, muy cercana. Me siento muy acompa\u00f1ada, ayudada por \u00e9l en mi arte y en mi vida. Pienso que la relaci\u00f3n vocaci\u00f3n art\u00edstica-hijos es compleja. Pero si uno logra un razonable equilibrio tiene satisfacciones enormes como esta carta que recib\u00ed hace unos d\u00edas:<\/p><p>Veneraci\u00f3n de la Vida<\/p><p>\u201cYo soy vida que desea vivir,<\/p><p>y existo en medio de la vida que desea vivir\u201d<\/p><p>(Albert Schweitzer)<\/p><p>Poseo la experiencia de haber visto todos estos a\u00f1os el fen\u00f3meno de la creaci\u00f3n, el arte sucedi\u00e9ndose a mi alrededor. El arte, simplemente, sucede (\u201cArt happens\u201d, declaraba Whistler, citado por Jorge Luis Borges). Mi madre ha dado siempre un maravilloso impulso a lo m\u00e1gico de la vida, y de la creaci\u00f3n. La completa valent\u00eda por asumir la m\u00e1s profunda sensibilidad y transformarse en un canal de expresi\u00f3n de la energ\u00eda que constantemente nos rodea.<\/p><p>Este amor a la vida, a las emociones, a la sensibilidad, a las pasiones, como sin\u00f3nimo de estar plenamente vivos fue el que obtuvo su l\u00f3gica consecuencia, entre otras, en la creaci\u00f3n de todas sus obras. Sentir, y volver a sentir, sin pretender entender para no limitar este sentir, y poder luego transformar la propia expresi\u00f3n que premia esa apertura total a la sensaci\u00f3n en forma liberada.<\/p><p>\u201cIl me semble que je serais toujours bien la o\u00fa je ne suis pas\u201d (Apollinaire). Esa aparente disconformidad de pensar que siempre estar\u00eda mejor en otra circunstancia o de otra forma, no puede visualizarse solamente en este plano textual. El constante deseo por continuar la b\u00fasqueda, por continuar la movilizaci\u00f3n hacia nuevas creaciones, nuevas sensaciones, hace que la riqueza sea inagotable como la vida misma. Solamente hace falta abrir los sentidos, podr\u00eda decirnos, y seguir la senda de la sensaci\u00f3n, aprovechando el motor constante de la b\u00fasqueda inagotable.<\/p><p>Entre otras muchas cosas, esto he aprendido de ella, el profundo amor por la vida (el poderoso efecto de entender la vida m\u00e1s all\u00e1 de la propia), y la b\u00fasqueda por el sentir las sensaciones que nos ofrece. Uno es tanto m\u00e1s rico cuanto m\u00e1s abre sus propias circulaciones al fluir del enigma que nos circunda.<\/p><p>Mi madre vive, ama vivir, ama sentir todo lo que la rodea, ama canalizar<\/p><p>esas sensaciones, ama buscar y buscar, recorrer, viajar por su interior y por el<\/p><p>exterior. Busca, incansablemente, y encuentra, incansablemente.<\/p><p>Juan Mart\u00edn Vezzulla<\/p><hr \/><p>\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrituras La idea de la escritura, est\u00e1 profundamente enraizada en la cultura contempor\u00e1nea. Fuera del lenguaje no hay nada. Es la propia historia humana. Mas, lo que el arte contempor\u00e1neo pretende es trabajar en los l\u00edmites del lenguaje y al mismo tiempo organizar un nuevo espacio-tiempo cultural, una nueva propuesta. 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